Los poemas de Heissler están habitados por lo natural: el olor del ébano, la frialdad de la montaña, la desnudez de los follajes; y la noche, la obscuridad, juntándolo todo en las palabras.
Un proyecto que desde hace siete años conecta a Uruguay con el mundo.
Los poemas de Heissler están habitados por lo natural: el olor del ébano, la frialdad de la montaña, la desnudez de los follajes; y la noche, la obscuridad, juntándolo todo en las palabras.