Espacios distintos, banderas diversas, voces corales en permanente armonía: las poetas que integran esta muestra recuerdan la necesidad de crear espacios donde pueda deslumbrarnos la poesía escrita por mujeres. Presentamos esta memoria y auguramos larga vida al Encuentro Internacional de Mujeres Poetas, en la ciudad de Cereté.
Por Juan Suárez
María Clara Rambao Almanza
Cadenas diminutas
Las hormigas forman círculos,
desprenden inquietudes como si fueran figuras sueltas en el aire,
siguen su ritual de rumbo,
abren mi pecho,
carcomen los órganos que yacen, desde mi nacimiento, en mi.
se sitúan en mis fobias,
diminutos cambios,
angustiantes centellas.
Hormigas narcisistas
hacen su eucaristía
me invaden con ráfagas de sexo
y horas de angustia.
No quiero,
aniquilo su libertad con mi mano y derribo otro círculo de dependencia.
María Clara Rambao Almanza. Licenciada en Educación Básica con énfasis en Humanidades y Lengua Castellana, y Magíster en Educación de la Universidad de Córdoba. Es miembro activo del grupo «Ángeles Clandestinos», que organiza el Encuentro de Mujeres Poetas, promoviendo la expresión artística y la voz femenina en la poesía. Obtuvo el primer puesto en el concurso de poesía de las convocatorias Artísticas Internas Talento Unicórdoba 2022. Ha realizado estudios sobre la importancia de los talleres literarios como herramientas para la enseñanza y el aprendizaje de la escritura creativa y el aprendizaje significativo de la competencia intercultural.
Magda Pinilla
Ars poética
Vadeamos el puente.
Tu mano se extiende
para tratar de imitar en el vacío
las formas frágiles del tiempo.
Trazas preguntas como mapas
buscas un destello
una oración a los dioses muertos,
el sueño y su raíz oscura,
aquello que te ata un poco a este puente.
Preguntas por la sustancia para tejer sortilegios
cómo hacerle remiendos al hambre
y evitar que se instale en la ventana.
Qué podemos hacer con la pesada cruz
que crece dentro,
este silencio propenso a ser herida.
Acercas tu oído a mi pecho,
como quien espera oír el gorjeo de la cría
algún canto que evite el derrumbe del propio centro.
Son las palabras las que atraviesan a tientas
este camino,
como anzuelos se aferran a la sangre
—talismanes rotos—
nos inoculan humo y temblor,
y aunque sabemos que nada quedará en pie,
insistimos en llevarlas en el vientre
para que vayan creciendo como islas
donde soportar la embestida del olvido.
Intentamos cantar con ellas.
Cerramos los ojos
Hasta hacerlas vilanos.
Abrimos la boca
y confiamos al azar que el pequeño universo se quede atrapado
en los pliegues de la vida.
La lluvia no cae, pero hacemos artefactos,
escribimos simulacros, gestos de la desobediencia,
mantras como piedras que invocan la humedad
en un tiempo detenido.
Es posible que el milagro se revele,
o tal vez no.
Insistimos en que la palabra salva
escuchamos sus melodías secretas cuando las armas apuntan,
ciertas resonancias
el latido del renacuajo,
el hervor del cidrón en la estufa,
la sinapsis de tu mano en la mía
esta tarde
todas las tardes
en que esperamos
perderlo todo
y de nuevo
ganar
un paso sobre el abismo.
Magda Pinilla. Poeta y docente. Magíster en Literatura de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Fue una de las ganadoras de la convocatoria XXXI Encuentro Nacional e internacional de Mujeres poetas de Cereté 2024. Poemas suyos han sido publicados en diversas antologías, entre las que se destacan: «Desde la luz preguntan por nosotros, Panorama de poesía colombiana contemporánea», Fundación Pablo Neruda, (2021); «La inefable nostalgia de los mangos», El Ángel Editor, (2021). Es autora de los libros: «Emily Dickinson, Caja al abismo», Editorial Académica Española (2016); «El lugar exacto de mi noche», Épica Ediciones (2020); «Ritual de aves perdidas», Burdelianas Poetry, 2022.
Vivian Giaimo
Caos
El estruendo de las máquinas
me imbuye en el caos
Afuera la gente camina
los engorrosos parajes
de sus fracasos
El camión recolector de basuras
desvanece la verdad de la mañana
absorbe mi arena
hambrienta de huellas
Desde la ventana
una promesa se extingue
entre el café y el sexo
Carros de fuego
se suman a la sinfonía
Inventar el día del silencio
es utopía de poetas
Fábricas insomnes
obreros noctámbulos
audífonos por escudo
Anárquica me deslizo
para alcanzar
el murmullo de las olas
Un poema nace
en el silencio ecoico
del dolor que perdura.
Vivian Giaimo Chaves. Miembro fundador del grupo literario Sofía de la ciudad de Cartagena; miembro de la Fundación Casa del Poeta y el artista Vidal Elías López Gómez de la ciudad de Buga-valle, Colombia y del Parlamento Internacional de escritores. Naciones Unidas de las letras le otorgó un reconocimiento de «Honor al mérito» por su obra poética. Ganadora del segundo lugar en el concurso de poesía con ilustración «Caminos de amor». Coordinadora literaria de la revista trimestral Libertad Poética Femenina. Ha publicado los libros «La flor que cada uno calla» y «Sobre un tapiz de alas rojas», además de varios poemas en revistas y antologías.
Ángela Álvarez Sáez
Una casa a las orillas del mar del Caribe.
Vamos al mar.
Un mar caliente lame mis pies.
Nos llueve a la orilla del mar.
Veo una casa grande desde la que se accede a la playa,
y pienso el poema que nunca escribiré.
Yo quise tener una casa
a las orillas del mar del Caribe.
En esa casa crecerán todos
nuestros hijos no nacidos.
Un día te despertarán
los tambores de los años,
y sabrás que has llegado,
que la casa vive dentro de tu cuerpo, de tus órganos, de tu carne,
vive dentro de todo lo que callamos
y todo lo que decimos,
que el destino cabe en los armarios
de esa casa, junto con la loza y las sábanas y los manteles sucios,
y que la muerte está viva
y que el poema más puro
está por llegar.
Ángela Álvarez Sáez. Licenciada en Derecho y abogada. Obtuvo una beca de creación literaria en la Fundación Antonio Gala en el año 2005 (cuarta promoción). Ha publicado quince poemarios, seis de ellos premiados en certámenes internacionales, entre los que destacan: «La torre de las tortugas» (Premio Antonio Carvajal, Hiperión, 2006), «La estación de las Moras» (Premio Carmen Conde, Torremozas, 2017), «Libro de la nieve» (Certamen María del Villar, 2017), «La casa salvaje» (Premio León Felipe, Celya, 2019), «Palabra vegetal» (Premio Blas de Otero Villa de Bilbao, Devenir, 2018), entre otros. En marzo de 2022 publicó su primer libro en prosa, «Los bosques violentos». Ha obtenido varios premios literarios. Ha participado en varias revistas literarias, en antologías y en Festivales. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, francés y chino.
Carmen Alicia Pérez
Gallos de pelea
Para herirse es necesario mirarse
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀a los ojos,
olerse la piel en un círculo en el que
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ya no existe el amor.
Es invierno y el dolor aflora
⠀⠀⠀como las plumas que se pierden,
como las caricias deformadas
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀que no conocen de Dios.
Los hombres los observan, mientras
se desangran, aclaman un vencedor.
Se defienden, sin velos en las jaulas,
⠀⠀⠀⠀clavan sus espuelas para ganar.
Ellos se amaron, y ahora amar
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀se ha vuelto tan doloroso,
como arrancarle las plumas
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀a un gallo de pelea.
Carmen Alicia Pérez. Licenciada en lengua castellana, especialista en gerencia de proyectos, poeta, actriz, dramaturga. Textos de su autoría han sido publicados en medios impresos y virtuales. Ha participado en importantes eventos literarios, como la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres poetas de Cereté, Festival Internacional de Poesía de Medellín, festival Wine and Poetry (Chile) Encuentro Iberoamericano de poetas (Salamanca) entre otros. Ha sido miembro activo de innumerables colectivos artísticos, ganadora y finalista de diferentes certámenes literarios y culturales. Libros publicados: «Silencio en el espejo» (2020) «Poemas de la Sed» (2023). Obras inéditas: «Árboles de piedra» (poesía) «La Casa» (teatro) «Olvido» (cine) «El círculo» (teatro) «Burdel poético» (teatro).
Mayra Alejandra Mina Arboleda
Contra escritura de un cuerpo (fragmento)
VI
Cali y otros cuerpos
Escribo para encontrar mi cuerpo
El cuerpo de mi madre,
El cuerpo de su madre,
Cuerpos de agua envenenados.
Casas construidas sobre otros cuerpos
¡Ya no tendré casa!
Mi cuerpo extendido sobre los cuerpos de mis ancestras.
Cuerpos sobre las aceras,
Cuerpos rezados,
Cuerpos cubiertos de santos
Cuerpos envichados,
Cuerpos velados
Cuerpos altares
Cuerpos amantes
Cuerpos enterrados debajo de las casas.
La sangre que cubre el pavimento
no se lava con la lluvia.
Soy un cuerpo extendido,
Un mapa de fuga.
Un cuerpo negro,
Un cuerpo sobre otro cuerpo,
Y otro cuerpo,
otra cuerpa
cuerpo negro.
Mi cuerpo…
¿Dónde está mi cuerpo?
Cali, devuélveme mi cuerpo
Mayra Alejandra Mina Arboleda. Poeta, vichera, artista empírica, gestora cultural, investigadora popular y productora audiovisual comunitaria nacida en Cali, negra y periférica con raíces caucanas. Como poeta y escritora ha participado en varios libros de publicación colectiva que exploran temas raciales, identitarios y de género, entre ellos: «Con los pelos de Punta», historias de racialización y discriminación basada en su fenotipo de hombres y mujeres Afro (Amafrocol 2020) «Cucuruchando En La Memoria», Reconstrucción colectiva de la oralidad de mujeres negras del Pacífico (Amafrocol 2021), entre otros. Productora audiovisual y co-guionista del cortometraje de ficción «Esteban», seleccionado en la Muestra Internacional de Videonarración A/r/tográfica Granada, España, y el Festival internacional de Cine de Cali FICCALI, muestra Vanguardias Afro (2022), Encuentro de Cine Colombiano Lente Pacífico (2023), Mención de honor en el Festival Internacional de Cine Transfeminista, en México programa Identidades Enraizadas (2023).
Zaida Assis
La que me contiene es otra
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀que no se ha dedicado a nada
Es una piedra por su forma afilada
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀y concreta
Yo, nada soy dentro de ella.
La que me contiene sigue piedra
Escapo de sus lados tan estrechos
Voy al centro
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀a escuchar su ahogo de bestia.
Mi niña me recuerda que la absolución de los pecados
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀el primer día
Quedó inconclusa por el aguacero.
Zaida Assis. Es bacterióloga de la universidad Javeriana. Ha participado en talleres de escritura creativa, lectura y edición. Publicó en las memorias del taller «El cuento de contar» de la red Relata, años 2016 y 2017. En 2019 ocupó el segundo lugar en el concurso de ediciones Embalaje del museo Rayo con el poemario «Cosiendo memorias». «El sol primero y el último» es su primer libro publicado bajo el sello de ediciones Exilio, año 2021. En 2022 ganó el primer puesto en el concurso de ediciones Embalaje del museo Rayo con el poemario «Los huesos de los pájaros pesan».
Laura Andrea Garzón
Bienaventuranzas
Me gusta la sensación de la mano de mi abuela
⠀⠀⠀⠀⠀mi mano en su mano
⠀⠀⠀⠀⠀grande fuerte piel gruesa pero suave
⠀⠀⠀⠀⠀el borde del abrigo de cada una
⠀⠀⠀⠀⠀el mío el escocés de cumpleaños
⠀⠀⠀⠀⠀el de ella paño negro
mi abuela siempre viste de paño y huele a café y a crema Palmolive
dice: hay que madrugar a ver a Dios
no se duerma en la misa
son las siete de la mañana de cualquier domingo a mis diez años
mientras el cura habla del evangelio mi cabeza
⠀⠀⠀⠀⠀vuelve a apoyarse sobre su hombro
me da un pellizco pequeñito no quiero
⠀⠀⠀⠀⠀ver a Cristo morirse otra vez
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀¿cuántas veces?
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀las que sean necesarias
Escuchar de Cristo que sabe que va a morirse y entonces
se vuelve pan o el pan es su carne y el vino
es su sangre o la sangre
sabe un poco dulce
⠀⠀⠀⠀⠀como el coctel de año nuevo que probé a escondidas
para pasar los tragos amargos
o como cuando uno se queda chupándose el dedo luego de pincharse
ese debe ser el sabor de la sangre de Cristo
Agacho la cabeza arrodillada
⠀⠀⠀⠀⠀ojos cerrados pero: trampa
⠀⠀⠀⠀⠀me asomo y Cristo ahí
no puedo imaginármelo como pan
no puedo ver en él lo blando del pan
⠀⠀⠀⠀⠀y a lo mejor eso es lo que le hace falta
⠀⠀⠀⠀⠀a su carencia de centro suave
solo es corteza de pan francés que lleva todo el día en el mostrador
me río nerviosa y mi abuela me mira
⠀⠀⠀⠀⠀regaño entre las dos cejas
me gustan sus cejas van bien
con su cara⠀⠀ toda ella
es fuerte
pero no dura
Esperamos sentadas mientras dan la comunión
ese no pan carne de Cristo
y ninguna va por él
ella porque no puede: algo malo que hice
⠀⠀⠀⠀⠀algo que no me van a perdonar pero no
⠀⠀⠀⠀⠀está triste cuando dice eso
no creo que pueda ser algo tan malo no
creo que haya hecho ya muchas cosas buenas para borrar
⠀⠀⠀⠀⠀lo oscuro que dice: no
suspira y a lo hecho pecho piensa
El cuerpo de Cristo que llaman hostia me hace pensar en una arepa
de esas que haremos luego de la misa cualquier domingo a mis diez años
junto al caldo
⠀⠀⠀⠀⠀no hay condena posible más que la espera a que esté listo y se hace la masa blanca rellena de queso
Ojalá esta fuera nuestra misa e hiciéramos como los vecinos cristianos que cantan
todo el día
e invitan a la gente a comer a su casa
A la masa blanca le quedan pequeñas manchas
negras y cafés
en los lugares donde ha recibido más calor
cuando las comemos
ninguna de las manchas importa
Laura Andrea Garzón. Literata y maestra en arte con énfasis en proyectos culturales. Magíster en escritura creativa de la Universidad de Iowa. Publicó su primer poemario, Doméstico, con La Pájara Pinta en 2021. Ha colaborado en revistas como Cerosetenta, El Malpensante, Revista Matera y Revista Bienestar. En 2022 fue ganadora del concurso nacional de poesía María Mercedes Carranza con su libro pan piedra, publicado por Cardumen Libros y Luna Libros en 2023. Actualmente se desempeña como tallerista y traductora.
María Patricia Vengoechea Arias
La fe de los escépticos
Antes de dormir finjo una oración
Me baño en bendiciones de santos
sin voz y sin nombre
para calmar los pasos del mal augurio
Mi liturgia es lanzar una moneda al viento
y esperar el resultado con fe
Porque entiendo el mundo cómo los peces
y es un mal sin cura
Cuando mi aliento se quede
suspendido en medio de mi pecho
para siempre
fabricaré un paraíso
para que mi espíritu me perdone
la traición
María Patricia Vengoechea Arias. Es abogada y profesional en lingüística. Ha sido publicada en diversas revistas y antologías colombianas. En el año 2023 resultó ganadora de la beca Meira Delmar otorgada mediante el portafolio de estímulos del Distrito de Barranquilla, con la cual publicó su primer libro «Árboles».
Mariana Ossa Zapata
Infinito
Le hace falta al árbol un pájaro que haga su nido y no se vaya,
al río un cuerpo que resista y no quiera regresar a la tierra,
a la luna una nube que no se disipe y le de sombra,
al silencio alguien que se detenga y escuche las estrellas,
al mar un barco que naufrague y no se haga pedazos,
a cada hombre otras vidas que le dejen ser lo que no pudo.
Nada está completo
los círculos del destino vienen dentro de otros
y ni el más pequeño alcanza a cerrarse
si se cerrara por fin todo tendría un sentido
y el misterio nunca más se volvería a escribir.
Mariana Ossa Zapata. Ha participado en ferias del libro y en festivales de poesía en Colombia como el de Medellín en 2018, Luna de locos 2019 y 2021, San Jorge Sucre 2023 y Cereté 2024. Internacionalmente fue invitada al Festival José María Heredia de Toluca, México, 2018, al Festival Internacional de poesía de Guayaquil Ileana Espinel Cedeño 2020 y en el 2021 con la presentación de su libro, al Festival Internacional de poesía Perú 2020, al festival internacional de poesía de Costa Rica 2023 y a la semana de la literatura en Hofstra University en Nueva York 2024. Algunos de sus poemas hacen parte de varias antologías, periódicos, revistas y blogs y han sido traducidos al inglés, árabe, vietnamita, búlgaro, portugués, rumano e italiano. Publicó su primer libro de poemas en octubre del 2021 en la ciudad de Guayaquil-Ecuador: La oscuridad tiene rostro.
Juana María Echeverri Escobar
Habitándome
Mi lugar
un puñado de latidos
⠀⠀⠀⠀⠀Aparezco
Me abro a la luz
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀arcoíris
Comprendo
Soy nación
⠀⠀de muchos cantos
⠀⠀las letras se alzan
mestizas
⠀⠀⠀⠀⠀indígenas
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀claroscuras
⠀⠀⠀⠀blancas
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀negras
Soy mujer
⠀⠀⠀⠀⠀Colombia
⠀⠀⠀dolida converso
⠀las voces que puedan
⠀⠀⠀⠀⠀sanarme
⠀⠀⠀⠀⠀el cuerpo
Juana María Echeverri Escobar. Poeta, abogada con estudios en derechos humanos. Ganadora del Premio Ediciones Embalaje del XXV Encuentro de Poetas Colombianas Museo Rayo, con el libro: «Las que mecen el delirio». Publicó su poemario «Revelaciones en agua-tierra». Su poesía ha sido publicada en diversas revistas y antologías nacionales e internacionales. Cofundadora y directora del Colectivo Cultural y Pedagógico EncantaPalabras, Proyecto Poesía para la Paz, con comunidades sobrevivientes del conflicto armado. Activista de la Red Nacional de Mujeres Nodo Caldas y la Red de Escritoras de Caldas. Integró la Mesa de Diálogo Social de Mujeres de la Comisión de la Verdad, Caldas.
Luisa Villa Meriño
La venadita
Busqué el río en donde adquirí el espanto
hallé esqueletos que sobresalían de la tierra árida
tomé sus testimonios,
tomé mis huesos / lo más profundo de mi ser,
me puse mis primeros cuernos de infancia,
la cara de la venadita en mi cara
y escribí …
Me interesó saber
¿por qué el duende insistía en coger agua del mar con un colador?
¿merecía el amor tal agotamiento?
Con los años descubrí con otras mujeres
que el duende era un sádico.
Lo que viví no volverá
pero encontré mi danza guerrera
para esquivar a la muerte.
Luisa Villa Meriño. Docente, poeta, artista visual, performance y gestora cultural afrocaribe. Autora de los libros: «Hijas de las Perras Negras» (Ediciones El Gallo de Oro, España.2024), con el que obtuvo el VI premio internacional de Poesía Gabriel Celaya; «Tratado sobre las brujas» (Jade Publishing, EE. UU. 2023); «Dios fue mejor cuando era tigre», coedición: Ediciones Morgana (México) y Baraja Gráfica Editores (Colombia). Publicada en diferentes antologías nacionales e internacionales. Actualmente es colaboradora y presentadora del proyecto «Aproximaciones Afrolatinoamericanas», espacio de discusión sobre historia, literatura, música, arte y activismo afrolatinoamericano. Coofundadora y coordinadora, junto al fotógrafo Arturo Rivera Vargas, del colectivo artístico y cultural Jaguar y Venada.
Yirama Castaño Güiza
XIII
Levantó la piedra
⠀⠀⠀⠀que pesaba tanto
como su propia casa.
Lo miró,
⠀⠀⠀⠀⠀⠀deshecho
y acarició lo que alguna vez
fueron sus labios.
Después,
volvió a poner todo en su sitio.
Limpió su nombre.
Regó las flores.
Caminó despacio,
⠀⠀⠀⠀⠀⠀cargándose ella misma
y se enredó entre sus huesos.
Yirama Castaño Güiza. Poeta, periodista, editora y gestora cultural. Participó en la creación de la Revista y de la Fundación Común Presencia. Hace parte del Comité Asesor del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas de Cereté, Córdoba. Codirige, junto a la poeta argentina Romina Funes, el proyecto Leer en Casa. En 2020, diseñó y puso en marcha la Audioteca de Poesía María Mercedes Carranza de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, una antología sonora de la poesía contemporánea de Colombia y el mundo, con 300 voces originales. Ha publicado varios libros de poesía, entre los más recientes: «La caverna de la mariposa»; «En los labios de la noche», poesía reunida (1990-2022), Animal sospechoso editor.
Martha Tremblay-Vilão
El sol entra
sin vergüenza
en las profundidades
de la mar
para encontrarse con
una banda de peces
azules
iluminados
caminan como se puede caminar
dentro del agua
una pecera gigante
que me abrume
cada vez que viene
oleante jadeante
el orgasmo
los peces azules se me
miran
tiernos
el sol se hace nido
en mi pecho
corazón explota
cuerpo de algia sal y mar
cuerpo de pez
je glisse / je glisse un mot
à ton oreille
Martha Tremblay-Vilão. Poeta, traductora y terapeuta energética. Su trayectoria profesional la llevó desde Montreal a Brasil, Cuba, México, Colombia e India, y su obra, que escribe en varios idiomas (portugués, español, inglés y francés) es sensorial y musical. Martha aborda la conexión entre el ser humano y la espiritualidad, la naturaleza, la sensualidad, los planos existenciales, lo surreal. Participó en numerosos eventos y festivales en Canadá y en otros países. Sus poemas y traducciones fueron publicados en diversas antologías, obras colectivas y revistas en Canadá, México, Colombia, Cuba, Estados Unidos.
Juliana Enciso
Para matar una mosca
«Basta colocarle un paño encima
para que se quede sin aire
sin voz y se sofoque» ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[dicen]
«Es día de scrabble
que el aire no se enrarezca
con voces innecesarias» ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[gritan]
Para matar a una mosca
no se necesita fuerza
sino paciencia
le quitas las alas
el peso de la carne
aquello que le da permiso
para creer que tiene esperanza
«Mañana será otro día
habrá almuerzo con vino italiano
amigos hablando sobre sus últimos cruceros»
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[insistes]
Para matar una mosca hay que cerrar la ventana
ignorar el ruido de las masacres,
dar las gracias por el buen clima
y lo lindo de la playa
«Trapearemos cuando la visita se vaya»
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[repites]
con agua de la vergüenza
sacaremos las lágrimas de nuestro pelo negro
y la piel de cobre que limpia tu cocina
«Las moscas son testigos incómodos» ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[lloras]
no sea que su danza delate
lo que se apila debajo de nuestra mesa
Juliana Enciso. Escritora, investigadora, docente universitaria y tallerista. Incluida en más de una docena de antologías y revistas digitales. Ha publicado cuatro poemarios, entre ellos «Derivas de la piel» (Mackandal Editores, 2020) y «Diario de las dos veces»(Valparaíso Editores, 2024). Como directora y co-fundadora del «Proyecto de Crítica Literaria de Autores y Autoras del Caribe: Aluvión», recibió dos veces consecutivas la Beca en Crítica y Periodismo Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia. Actualmente es miembro del Colectivo Artístico Brurráfalos en Barranquilla.https://draculjuliana.journoportfolio.com/
Nora Carbonell Muñoz
POÉTICA
Para escribir un poema
acércate sin miedo
al lado más oscuro de tu ser.
Contempla la cartografía
de tus deseos contrariados.
Reconoce las verdades y mentiras
que construyeron tu casa íntima,
la que soñaste perfecta
en la orilla de la utopía.
Acepta la franqueza del tiempo
como azote para tus lánguidas tardes,
aquellas que perdiste
mientras abordabas
algún tren elusivo, algún amor sin reversa.
Después planta la historia, el poema
en el agua inestable de las palabras.
Si alguien lo hace suyo
si alguien lo estruja y lo abandona
ya no es de tu incumbencia.
El poema está libre de ti
su destino ya no te pertenece.
Nora Carbonell Muñoz. Poeta y narradora de Barranquilla, Colombia. Docente, Filóloga con
post-grado en Pedagogía de la Lengua Escrita. Tallerista de escritura creativa, redacción y ortografía. Cursó estudios de corrección de estilo y técnicas del relato breve en la Escuela de Escritores de Madrid, España. Autora de los poemarios Caligrafía de los sentidos, Del color de la errancia, El tiempo es breve y atormenta, Trece poemas y medio, Horas del asedio y Voz de ausencia. Además ha publicado 18 libros de literatura infantil y juvenil. Ha obtenido varios reconocimientos nacionales e internacionales y sus poemas han sido traducidos al inglés, francés e italiano y aparecen en antologías y medios impresos y virtuales.
Giordana García Sojo
Ceiba
Hoy vivo en el mismo lugar donde pasaba las vacaciones durante mi niñez. Cuando se avecina la temporada de lluvia las ranas repiten ese sonido de insecto que me tira al recuerdo con un corrientazo. Esa sensación de brote, de momento exacto de irrupción de un estado de cuerpo en otro, de membrana cediendo a la rotura, es acaso la transfiguración del tiempo. La anulación absoluta del número. Ser niña y ser esto que soy sin colisión ni extravío, en el sonido de insecto de las ranas. Como enterrar mis manos en la tierra donde se asienta la ceiba mientras crece y me lleva con ella. Aquí es palpable la relación directa entre la memoria y el sexo. Lo demás es tiempo y reflexión. No esta agudeza de carnes que se revelan en una noche de niña que soy.
Giordana García Sojo (Mérida, Venezuela). Editora, poeta y gestora cultural. Estudió Letras en la Universidad de Los Andes (ULA) y Antropología Social y Derechos Culturales en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Dirigió la Editorial El perro y la Rana del Ministerio de la Cultura. Actualmente se dedica al diseño y desarrollo de proyectos editoriales a través de Nila Ediciones. Su más reciente libro es el poemario Bajo el rezo animal (Ediciones Solar, 2022).
@giordanags / @nila.ediciones
Carolina Zamudio
Una isla desierta
No navegues mis mares,
otros lo hicieron y se ahogaron;
puedes verme levitar desde la orilla
—a veces lo consigo—,
es un truco no adquirido. Dejo
en todo caso que mires
esa inmensidad que no soy ni tengo
tendiéndose de lado sobre la pierna
doblada en que sin peso
descansa la mano izquierda.
¿Acaso no oyes las olas que rugen
en el corazón?
En la arena blanca de una sábana
el océano solitario se adormece.
Querido, hay mil formas de sobrevivir
a las tempestades de mi amor.
Yo duermo y sueño que devoro
todas las costas y caigo
en el sosiego
de una isla desierta.
Carolina Zamudio. Poeta y periodista. Señalada como una de las referentes de la poesía argentina de su generación. Publicó: Seguir al viento; La oscuridad de lo que brilla; Rituales del azar; Teoría sobre la belleza; La timidez de los árboles; El propio río; Vértice; Las certezas son del sol y La extensión de un deseo, entre otros, en Argentina, España, Uruguay, Francia, Colombia, Italia, Perú y Ecuador, por caso. Creadora de la Fundación Cultural Esteros (www.esteros.org). Vivió y trabajó en Argentina, Emiratos Árabes Unidos, Suiza, Colombia y Uruguay, donde hoy reside.

Juan Suárez Proaño (Quito, 1993). Poeta, editor. Máster en Teoría Literaria por la Universidad de Salamanca. Ha publicado 5 poemarios. Su libro «Las cosas negadas» obtuvo el Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2021. Es editor en «El Ángel Editor» (Quito) y en la revista «Esteros».
